¿De qué va hoy el blog?
Hoy va, como no, ¡de
la llegada de la Primavera!
“ Flores Comestibles”
“ Flores Comestibles”
Mira que se estaba haciendo largo el invierno… y que conste
que en esta zona de Extremadura se lleva muy bien, ¡porque deja unos paisajes
preciosos de la sierra llena de nieve! Y se está muy bien acurrucada frente a
la estufita de leña, con tu mantita y escuchando llover…
Pero la verdad es que ya tenía ganas de sol, de salir al campo y de disfrutar
de días más largos, llenos de luz y de color… ¡Llega mi estación favorita! En
un par de semanas podemos ir dejando los
abrigos gordos, las bufandas de lana y los gorros, y empezar a ponernos ropita
más fina…
Aquí, en nuestro valle, la primavera es simplemente
espectacular. Ya han empezado a florecer algunos frutales (los almendros, como
siempre, los primeros, junto con ciruelos, perales, manzanos,…) y en muy
poquito tiempo, ¡ya tendremos aquí la flor del cerezo! Aunque la fama la tenga
el Valle del Jerte, os aseguro que en el Valle del Ambroz también tenemos
paisajes muy hermosos con todas las laderas llenas de nuestros cerezos y su
flor blanca…
Pero bueno, que me enredo mucho… Hoy quería contaros un
truquillo para decorar vuestros postres y ensaladas, y que es muy, muy
primaveral.
Supongo que todos conocéis algunas flores comestibles,
¿verdad? Algunas son muy conocidas, como las flores de calabacín (que están buenísimas rebozadas
y fritas), y otras seguro que las habéis visto en ensaladas de diseño
(violetas, rosas, pensamientos, azahar,…). La verdad es que lucen muchísimo, y
dan un sabor original a vuestros platos. Son muy sencillas de utilizar, aunque
tenéis que tener en cuenta su procedencia y que no se haya utilizado sobre
ellas ningún tipo de producto químico tóxico (no vaya a ser que tengamos susto…
siempre hay que ser prudentes y comprarlas en sitios de confianza).
Nosotros tenemos la suerte de tener un pequeño patio donde
disfrutar de otra de nuestras aficiones, la jardinería, y ahí también empezamos
a encontrar nuestras primeras flores de primavera. Otro día os enseño lo bonitos
que se están poniendo nuestros narcisos y tulipanes…
Entre las cositas que sembramos el año pasado están los
pensamientos. Se ve que el verano pasado le “dimos mucho al coco” porque no
paró de darnos flores, ¡hasta bien entrado el otoño! Y además de alegrarnos la vista, también nos alegró
el estómago, porque utilizamos estas preciosas flores para aderezar un montón
de ensaladas (¡nosotros no utilizamos ningún producto tóxico para que se hagan más grandes!). ¿A qué saben
los pensamientos, os preguntaréis? Son flores de un sabor suave, pelín amargo,
parecido a la rúcula. Si podéis, probadlos…
Y como nos daba mucha pena que se nos mustiaran las flores, decidimos aprovecharlas, y utilizarlas también en repostería. ¿Y cómo? Pues haciendo lo que llamamos “flores escarchadas”.
Están muy buenas, queda muy dulce y muy bonito en cualquier
postre que tengas a mano, pero, para mi
gusto, nada como combinarlas con chocolate (ummmmm, chocolate…). Además, una vez escarchadas, ¡te duran
muchísimo! A nosotros nos quedan algunas aún del año pasado.
Os dejamos la receta por si os apetece hacer algunas…
“PENSAMIENTOS ESCARCHADOS”.
Ingredientes:
Flores de pensamiento
Azúcar para rebozar
Clara de huevo
¿Cómo lo hacemos?
Cortamos los rabitos de las flores y las lavamos bien. Hay
que secarlas con mucho cuidado para que no se nos deshojen, así que podéis
utilizar papel de cocina.
Una vez limpias, se van “pintando” con clara de huevo.
Podéis utilizar un pincel de cocina (de silicona) o bien un pincel de pelo
(pero que esté limpio, ¡no vale el de barnizar la puerta!).
Este paso es un poco “enredoso”, ya que la flor se os arrugará,
¡pero paciencia y ánimo!
Cuando estén bien embadurnadas de clara de huevo, tenéis que rebozar
la flor en azúcar. Ayudaros de un tenedor para darles la vuelta.
Y por último, las ponéis encima de una rejilla (metálica o
de plástico) y las dejáis secar. Para que queden perfectas deberían estar en un
sitio seco y con poca luz (y cerrado a moscas y otros bichillos golosos).
En un par de días tendréis vuestras “flores escarchadas”
listas para comer o para decorar. Si metéis algunas en una cajita, ¡serán un
precioso detalle con el que quedaréis genial en vuestra próxima visita!
Esperamos que os haya gustado la entrada de hoy.
La próxima semana volvemos con más recetas primaverales con
flores… tenemos unas semillas de amapola con las que haremos una receta chulísima
de galletas. En unos días lo veréis...
Jorgema. Y lo demás son chucherías...

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