Cuajada de Limón... ¡deliciosa tentación!
¡Buenas tardes a todos! Como quedamos, esta semana habéis sido vosotros los que habéis decidido cuál sería la receta siguiente que aparecería en el blog... ¡¡¡Gracias a aquellos que habéis votado vuestra receta favorita en nuestro facebook!!!
Y ellos se han decidido por : ¡la deliciosa Cuajada de Limón!
Creo que ha sido una gran decisión (a pesar de las ganas de chocolate que tenían algunas que yo me se...). Es una receta un poquito "enredosa" (vamos, que os llevará un ratito hacerla), ¡pero que queda espectacular! Y como veréis con muy pocos ingredientes, y muy sencillos. Está destinada a aquellas personas que huyen de lo excesivamente dulce y empalagoso, pero que también aprecian un buen postre. En esta cuajada encontraréis un sabor refrescante y original. Os aseguro que una vez que lo hayáis probado, ¡querréis más y más!
Bueno, antes de poner la receta, recomendaros que cuando la hagáis contéis con buena materia prima: es importante que los limones sean de excelente calidad, para que vuestra cuajada quede estupenda. En nuestro caso, tenemos que agradecer los nuestros a los papis de Miriam, de Alicante, que nos regalaron un montón de preciosos limones ecológicos cogidos de su huerto en nuestro último viaje a aquellas tierras. ¡Gracias Miriam! ¿Quedará algo de cuajada para que la probéis cuando vengáis a vernos? Habrá que hacer un esfuerzo y guardaros un poquito para que la probéis...
¡Ahí va la receta! ¡Disfrutadla!
(Para 4 personas)
Ingredientes:
Zumo y ralladura de 4 limones (200 ml. aproximadamente).
200 g. de azúcar.
100 g. de mantequilla (a temperatura ambiente).
3 huevos enteros y 1 yema.
¿Cómo lo hacemos?
Esta receta requiere que la hagamos al "baño María" (ya sabéis: calentar una cazuela grande con agua hasta la mitad. Dentro colocaremos otra cazuela vacía más pequeña, y es en esta cazuela pequeña donde cocinaremos).
Ponemos en la cazuela el zumo y la ralladura de limón (hay que quitarle toda la parte blanca, ¡que si no amarga!), el azúcar y la mantequilla.
Cuando empiece a hervir la cazuela grande, hay que bajar el fuego, para evitar que el agua "salte" dentro de nuestra cazuela pequeña y nos llene de agua nuestra cuajada.
Mientras se derrite la mantequilla, vamos batiendo los huevos y la yema. Cuando la mantequilla esté completamente derretida, añadimos los huevos. Removeremos bien con unas varillas para que nuestra cuajada quede con una textura uniforme. Recordad batir despacio, pero de manera continua, y en el sentido de las agujas del reloj. Cuando adquiera la consistencia de unas natillas espesas, lo retiramos del fuego.
¿Y cómo nos comemos nuestra estupenda cuajada? Pues podéis decidir... ¡con una cuchara y zampárnosla de golpe estaría muy bien! Pero también podemos utilizarla de relleno de bizcochos (queda simplemente delicioso) o para acompañar unas tortitas o crepês (ñamñamñam...).
Cuando hayáis decidido el destino de vuestra cuajada, podréis decidir dónde colocarla... Si la vais a comer directamente, os sugiero utilizar unos frasquitos de cristal (¿os acordáis de aquellos de los yogures tan chulos?). Debéis echar la cuajada mientras esté aún caliente en los frasquitos y dejarla enfriar allí.
Si vais a utilizarla de otra manera, podéis dejarla enfriar en la cazuela, ¡y luego a la nevera, que lleva huevo!.
Y si os sobra algo de cuajada... ¡podéis esterilizar un frasco de cristal y hacer conserva con ella! Así la tendréis preparada cuando os apetezca un capricho...
¡Espero que os haya gustado la receta de hoy, que más que nunca, es vuestra elección!
Esperamos vuestros comentarios o vuestras preguntas en nuestro facebook o aqui, ¡que sabéis que nos hace muchas ilusión! ¡¡Un saludo!!
Jorgema. Y lo demás son chucherías...
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