HOY TOCAN… ¡CUPCAKES DE CHOCOLATE Y MORA!
¡Hola de nuevo a todos! Hoy vamos a demostrar que además de
galletas, nos quedan muy ricos otro tipo de dulces, ¡y nos vamos a atrever con
unos deliciosos cupcakes!
¿Y qué es un cupcake? Si traducimos literalmente del inglés,
es una “tarta en taza”. ¿Y por qué se llaman así? Porque antes de inventar las
cápsulas de papel (los papelitos de colores de las magdalenas) se
utilizaban tazas de verdad como moldes
donde cocer el bizcocho de estos pastelitos. Hoy en día podéis encontrar estos
preciosos y deliciosos postres en muchas pastelerías creativas, y aunque en
España llevan poco tiempo, debéis saber que los cupcakes son un tipo de pastel
tradicional en Inglaterra, donde se han perfeccionado multitud de recetas.
Aparentemente, un cupcake es una “magdalena bonita”. Se
compone de dos partes: el bizcocho (que puede estar relleno o no) y el
“frosting” (sería la parte del “sombrero” de la magdalena) que puede ser de
crema de mantequilla (buttercream), de nata, de fondant, de chocolate,…
¿Y cómo empezamos nosotros con esto de la repostería? Aunque siempre nos gustó enredar en la cocina, lo de los cupcakes surgió a raíz de ver estos preciosos y perfectos pastelitos en una serie americana que nos gustó mucho... se llama "Dos chicas sin blanca", y en resumen, va de una chica que trabaja como camarera y que además hace cupcakes por la noche... Divertida, ¡si tenéis ocasión la véis! Como somos bastante curiosos, Jorge y yo nos quedamos con las ganas de hacer también algún cupcake... ¡y hasta ahora ya hemos hecho unos cuantos!
Bueno, os presentamos la receta sin entretenernos más… ¡Espero que
os gusten mucho y que os queden muy ricos!
CUPCAKES DE CHOCOLATE Y MORA
Ingredientes (para 15 cupcakes):
115 g. de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
220 g. de azúcar blanco
2 huevos
120 ml de leche evaporada
240 g. de harina
30 g. de cacao en polvo sin azúcar
1 cucharada de licor de mora
2 cucharadas de mermelada de mora
1 cucharada de levadura química
¿Cómo lo hacemos?
Precalentaremos el horno a 180 grados, con las placas
encendidas arriba y abajo, sin ventilador.
Después batiremos la mantequilla con el azúcar hasta que se
integren bien (podéis notar que la mantequilla empieza a cambiar de color y
ponerse más clarita cuando ya está bien batida). Después se añaden los huevos,
uno a uno, y batimos hasta que estén bien incorporados. En otro bol tamizaremos
el harina y la levadura, junto con el cacao. En un vaso mezclaremos la leche
evaporada con el licor.
Añadiremos la mitad de la mezcla de harina, levadura y cacao
al bol donde estamos mezclando la mantequilla, y batimos a velocidad baja.
Cuando esté bien mezclado, echamos la mitad de la leche y seguimos batiendo.
Después, añadimos la otra mitad de harina y seguimos batiendo hasta que esté
bien incorporado y por último, añadimos el resto de la leche. Cuando esté
mezclándose, añadimos también la mermelada de mora. Seguimos batiendo hasta que
tengamos una mezcla homogénea.
En este momento, nos pondremos a repartir nuestra masa entre
las cápsulas de papel de magdalena. Os aconsejamos que utilicéis un molde donde
colocar las cápsulas, porque al hornearlas, los papelitos pueden perder la
forma y abrirse… ¡y no quedan muy estéticas!
Llenaremos 2/3 aproximadamente cada cápsula de papel, y
hornearemos unos 25 minutos, aproximadamente.

Cuando estén bien horneadas, sacaremos las magdalenas y las
pondremos en una rejilla, para que se enfríen. Y ya están listas para comer o…
¡ponerle el sombrero y que queden bonitas!
En esta ocasión, preparamos una buttercream básica de
vainilla, y añadimos un poco de colorante en pasta rosa para darle algo de
color.
¿Cómo hacemos la buttercream de VAINILLA? ¡Ahí os ponemos
los ingredientes!
Ingredientes:
250 g. de mantequilla
325 g. de azúcar glass
1 cucharadita de extracto o esencia de vainilla
3 cucharadas de leche semidesnatada
Colorante en pasta (si queréis teñirla)
¿Cómo la hacemos?
Tamizaremos el azúcar y lo colocamos en un cuenco con la
mantequilla, la vainilla y la leche. Batiremos despacio, durante un minuto,
aproximadamente. Después subimos la velocidad y batimos otros 5 minutos. Una
vez que la buttercream adquiera la consistencia adecuada, podemos teñirla con
el colorante en pasta.

¿Ya tenéis preparada la crema de mantequilla? ¡Pues ahora
solo queda ponerse a decorar los cupcakes!
Necesitaréis una manga pastelera (ya las hay de usar y tirar, muy
baratas) y una boquilla. Nosotros hemos utilizado una de estrella abierta (es
la M1, la más común y utilizada de Wilton), para poder hacer los cupcakes con
la forma de la rosa o del helado italiano (las dos maneras clásicas de decorar
cupcakes).
Esto de decorar con manga requiere su práctica, ¡paciencia
por tanto las primeras veces! Pero vais a ver que es muy fácil y divertido, ¡
así que ánimo!
Si no disponéis de mangas pasteleras, también podéis decorar
los cupcakes con una cuchara, y quedarán muy monos y caseros.
Por último, si os apetece, podéis añadir algún toque de
adorno (algunos fideos de chocolate, alguna golosina, moras naturales, adornos
de fondant,…). En este caso, nosotros hemos utilizado azúcar dorada y rosa, y
algunos adornos hechos con fondant.
Estos cupcakes los disfrutaron nuestros compis de trabajo…
los de Jorge dijeron que estaban deliciosos, los míos, que estaban buenísimos.
¡Ya nos contaréis que dicen los vuestros cuando los hagáis!
Ya sabéis que cualquier duda, pregunta, aclaración, estamos
encantados de responderos en nuestro
facebook o a través de nuestro
email.
Un saludito, que disfrutéis mucho de estos días de
primavera, ¡y nos vemos pronto!
Jorgema. Y lo demás son chucherías...